
Terapia Individual
En terapia individual, como su nombre indica, asiste individualmente la persona que hace la demanda. La terapia individual es un proceso dedicado al tratamiento de problemas psicológicos, a través de la comunicación, la interacción y la relación entre el individuo y el terapeuta. Se trata de una relación profesional entre el terapeuta y el cliente, basada en técnicas, estructuras y principios terapéuticos establecidos. La terapia individual se basa en el encuentro del terapeuta con el cliente en un espacio confidencial y cálido que permita la expresión de sus problemas y emociones
El objetivo de la psicoterapia es el desarrollo y el fortalecimiento psíquico. Se trata de un proceso que está enfocado, entre otras cosas, en acompañar a la persona a adquirir una mayor comprensión de uno mismo; lograr cambios positivos en las distintas áreas de su vida; superar desafíos y resolver problemas; aprender a convivir y gestionar emociones como la tristeza, la ira y el miedo; aumentar la confianza en uno mismo y autoestima.

En este espacio de terapia individual la persona encuentra un respiro que le permite conocerse mejor y entender lo que necesita. Buscando que descubra sus posibilidades y poder enfrentarse a los problemas cotidianos con mayor confianza y seguridad. En la primera sesión es importante identificar como terapeuta cual es la demanda del cliente y juntos establecer unos objetivos a alcanzar en el proceso.
Las sesiones de terapia individual tienen una frecuencia semanal o quincenal y de 1 hora de duración. En ocasiones, el cliente está interesado en resolver una situación o un conflicto en concreto, y no en realizar un trabajo de profundización, en ambos casos varían la frecuencia y la duración de las sesiones.
Una vez cumplidas las sesiones pactadas, revisaremos el proceso y pactaremos la conveniencia de continuar o bien finalizar el proceso.
En la primera entrevista o primera sesión, es el primer contacto que el profesional tiene con el posible paciente. En este espacio, la persona comunica al terapeuta la razón o razones de su presencia en el consultorio.
En el caso de los niños, la entrevista es asumida por sus padres, quienes hablan del motivo de la consulta.
En el caso de los adolescentes, la entrevista es doble, a los padres y al joven, quienes muchas veces expresan motivos diferentes, respecto de la presencia en el consultorio.
En todos los casos es recomendable finalizar con una sesión de cierre.